Los Ritos de Boda

 

IDEAS GENERALES EN EL MEDIO RURAL

Desde antiguo el hombre ha venido realizando una serie de actos para propiciar beneficios  de los seres superiores, de las fuerzas sobrenaturales,  y de las energías de la naturaleza así como glorificar las hazañas de los héroes y conmemorar los hechos relevantes de la historia de una pueblo.

Los ritos que mayor pervivencia han tenido dentro de una comunidad , bien popular o ciudadana, has sido los denominados de pasaje o tránsito comunes a todas las culturas y destacándose el nacimiento, bautismo, comunión, matrimonio  o boda o el casorio y la muerte.

Los ritos de boda en el ambiente rural han tenido una gran importancia y se han llevado rigurosamente a la práctica siglo tras siglo. En el proceso de las bodas y ante la sociedad tres pasos eran imprescindibles:

Pretender

Petición de mano

Ceremonia de boda

A grandes rasgos  estas son las características de los tres procesos con muchas variaciones por regiones, comarcase incluso localidades concretas:

Pretender: Era el tiempo en que el mozo y la moza se iban conociendo, sin entrar todavía ninguno en casa del otro ni relacionarse con familiares. En algunas zonas existían peculiares arrullos – cantarcillos graves y monótonos con que enamoran los mozos a las mozas _ y jijias _  jijear procede de Salamanca, lanzar jijeos es lanzar gritos los mozos cuando terminaban una canción de ronda _.

Petición de mano: En el rito petitorio el novio pide la entrada que consiste en poder entrar en la casa de la novia a buscarla y pasar veladas con los familiares. Si se verifica el reconocimiento por parte de los padres de la novia, en poco tiempo se disponen los preparativos de la boda, exigiéndose por los mismos los contratos  y la dote, a veces también regalos. El regalo de pedida por parte de los padres del novio era variable en cantidad y calidad, según las posibilidades económicas y el estatus social: los más pudientes dinero o joyas, los menos, prendas de vestir, objetos utilitarios, en ocasiones un quintal de trigo, el catre o algún otro mueble.

Desde la pedida hasta la boda en cada lugar se cumplían una serie de ritos que en caso de Salamanca, en la Alberca, como veremos con más profundidad a lo largo de todas las fiestas rituales de un año (Semana Santa, San Juan, la fiesta de agosto, Todos Los Santos y en Pascua) el novio entregaba en casa de la novia una serie de piezas de carne (muy preciados) que eran diferentes en cada festividad y la novia por su parte asistía a la matanza  en casa del novio por primera vez Teniendo que hacer una serie de actividades que le estaban reservadas.

 

Ceremonia de boda, boa, casorio: El día de la ceremonia el novio y su familia, habitualmente, acudían en busca de la novia y toda la comitiva se dirigía a la Iglesia Los festejos duraban, generalmente, tres días celebrándose la boda el primer día y la tornaboda, los dos siguientes. Los jóvenes preparaban mil perrerías a los novios el día de la boda. En casi todos los lugares cuando uno de los contrayentes o los dos eran viudos, se les daban cencerradas o vaquilladas llegando en no pocos casos a pasarse de lo puramente festivo.

 

AJUAR RITUAL Y DOMESTICO

Como el matrimonio era la aspiración social habitual, las jóvenes mozas venían preparando con anterioridad el ajuar ritual de boda que ha sido costumbre institucionalizada hasta hace bien poco, habiéndose llevado a la práctica hasta hace bien poco. La novia había ido labrando una serie de piezas importantes: el hato, la barbera, el paño velatorio y el paño de ofrendas. A este ajuar se ha denominado también arreo de boda, ajuar de boda y arca de novia. El arca de novia portaba la ropa blanca de lino que la novia había confeccionado y ornado con bordados, deshilados y encajes. La ropa de vestir se disponía en otro mueble de similar forma, pero de mayores dimensiones, el arcón.

Días antes de la ceremonia nupcial la novia invitaba a la madre del novia y las hermanas  al acto de la presentación del ajuar, la cuales lo valoraban en su cantidad y calidad. El ajuar de novia tiene por lo que representa, valor de carácter social y simbólico.

El  hato  consistía en la camisa galana o el camisón de dormir  y en muchas ocasiones la camisa novial. Estas camisas eran muy valoradas exigiendo pericia y tiempo. También podía llevar el calzoncillo, la barbera o el barberín o “Chiquinu” piezas estas últimas muy decoradas y que servían para el servicio de barbería del novia el día de la boda.

El traje novial de la mujer  que también lo confecciona y adorna ella misma,  se formaba esencialmente de las mismas piezas que el traje de gala y media gala: camisa de lino en el pecho y estopa en la falda. El faldón recibe el nombre de ro, ros, clara de ros, y llega hasta las corvas. La decoración se dispone en el escote y en los hombros, llamándose respectivamente asiento del novio y escapularios.

El paño velatorio, llamado también velo de boda es un paño de lino de forma rectangular muy acusada. La ornamentación se sitúa en los cuatro lados siendo muchos más rica en los extremos. Su función era la de cubrir a los novios durante la ceremonia de la boda. Como daba mala suerte que este paño se cayera, la novia permanecía toda la ceremonia erguida y sin moverse y la madrina de boda pendiente de que la pieza estuviera bien colocada.

En las diferentes ceremonias religiosas el hombre a ofrecido  dones a Dios, la Virgen y los Santos. En las bodas se llevaban los  llamados hornazos (panes, roscas o tortas que llevan huevos cocidos simultáneamente con el pan y muy extendido en Salamanca), se ofrecían cuatro y eran colocados en el momento del Ofertorio, al lado derechos de novios y padrinos y cubiertos con paños de ofrenda. Estos paños se seguirán utilizando en cuantas ceremonias religiosas hubiere y la mujer los lleva al matrimonio como parte del ajuar.

 

 

RITOS DE BODA EN LA ALBERCA

Son  los más conocidos gracias a la descripción que de ellos hizo Lorenzo Gonzáles Iglesias en su libro “PROTOCOLO DEL AMOR SERRANO“. Creemos que tiene una misma base para toda la Sierra de Francia, aunque sería interesante contrastar los rituales con alguna persona de más edad de Mogarraz pues lo mismo que sucede con la indumentaria puede suceder con los rituales concretos: incluso cada localidad tiene su propia manera y no es conveniente generalizar en exceso. Aquí nos vamos a ocupar de aquellos ritos más generalizados.

 

*EL RAMO

La presencia del ramo puede constatarse en los ritos y ceremonias de boda, con los que culmina la etapa del noviazgo, que está marcada por los rituales de las “enramadas”.

Desde la Pascua de resurrección hasta San Pedro se celebran ritos en casi todos los pueblos de la Sierra de Francia, en los que, por la noche, se les ponen enramadas a las novias y mozas. Estos ramos engalanados son colocados en las puertas, ventanas y corredores de las mozas amadas  cuyo significado es el propiciamiento del amor y la fecundidad. Se establece una analogía entre el mundo vegetal y el humano.

En Cepeda los mozos le ponen el ramo a las novias en el sábado Santo por la noche, de laurel adornado con cintas y rosquillas, o de pino y madroñera. Se pone en el lugar más alto de la casa en el que el novio puede “agatar”. Lo practican los novios que están ya para casarse y al tiempo van cantando en ronda:

Se levante la mi novia,

Si se quiere levantar,

Con el chorizo y la bolla

Que a la puerta estamos ya.

En el Madroñal  durante la noche del Sábado Santo al Domingo de Resurrección los novios ponen a sus novias el ramo, que puede ser de peral, cerezo, aliso y cada tipo de ramo significa una cosa distinta. Le engalanan y le pueden poner también ropa e incluso un gallo vivo y se van de ronda cantándole a las mozas y novias.

Una de las fiestas en las que hay mayor costumbre de poner el ramo es San Juan. En La Alberca los novios le ponen el ramo y las novias y se compite por verde quien es el mejor. Suele ser este de acebo o de romero y se le engalana con dulces, rosquillas, el bollo maimón, un pañuelo de seda, la cadena de plata con las tijeras, el punzón y el dedal. Se lo ponen en el balcón más alto de la casa con la idea de que no lo puedan  pelar (arrancarle lo que le han puesto) otros mozos. Incluso en el ramo se pueden poner alhajas para la novia. Si una moza no tiene novio se le pone un ramo con cuernos y calabazas con significación de desprecio.

Según de qué árbol sean los ramos tienen distintas significaciones, el de saúco significa lagañosa, en los primeros años de noviazgo se utiliza el de Acebo, y el de romero cuando va en firme.

San Juan, San Juan soberano

Poca cera lleva el ramo

Que han dicho los colmeneros

Que han castrado poco hogaño.

Este dicho que se dice en La alberca quizás signifique que antes se enceraba también el ramo con cera de abeja.

La novia recoge todo lo que el novio le ha puesto en el ramo y el día de San Juan parte el bollo maimón al medio y una mitad se la da al novio, que se come de forma compartida con los vecinos. El bollo se convierte así en símbolo del amor y el compromiso de compartir.

Durante la noche de San Juan, también en Garcibuey los mozos les ponen ramos a sus novias, de cerezo y con frutos, con rosquillas, cintas y lazos. Los mozos vigilan durante la noche que no les peles el ramo y la noche de la fiesta los padres de la novia invitan al mozo a cenar. En San Martín de Castañar también existía el ramo de cerezo pero con la variante de que también podía ser de brevas aludiendo a que la moza “ era una breva”.

Estos ritos tienen en común: en todos los casos aparecen protagonizados por la mocedad, los mozos y quintos como emisores y las mozas y novias como receptoras, pero además aparece un testigo, el pueblo, que es quien a la mañana siguiente observa los ramos y saca sus conclusiones. En todos ellos hay presentes para la novia, los mozos se quedan de vigilia y hacen ronda nocturna.

 

Los hitos de la noviazgo y boda en La alberca son los siguientes:

El novio entra en casa de los padres de la novia, ayuda en los menesteres oportunos y así son formalizadas las relaciones. Después sucede  la petición oficial  de antemano convenida. Al efectuarse la primera amonestación los parientes deben de felicitar por el suceso.

Una vez pedida ya la mano y en el transcurso de un año en seis festividades notorias el novio ha de obsequiar a la novia y la familia de esta con piezas de carne siendo diferente en cada ocasión. Asimismo la novia se prepara a conciencia en casa para asistir a la primera matanza en casa del novio donde le están reservadas una serie de actividades para que sea ella quien las ejecute.

El día del primer pregón el novio comparte con su prometida la comida familiar. Antes de la boda la novia y la hermana mayor del novio tienen que efectuar las invitaciones. Tienen que hacerlo por la noche y la hermana ha de llevar un farol de rumbo.

La víspera del acontecimiento dos hermanos de cada contrayente o parientes allegados, se reparten el pueblo formando dos parejas entremezcladas. En cada portal dan dos golpes y dicen “mañana a las...... a acompañar a los novios”

Los invitados  son de diferente categoría, unos son de boda, otros de acompañamiento y finalmente los comunes que son todas las familias del vecindario, estos últimos sin derecho a convite. Este se da a la puerta del hogar de la desposada, consistente en bizcochos. Toman también en esta casa el desayuno los invitados de la boda, el banquete y todo lo restante corresponde a los padres del novio.

Del hogar donde se va a efectuar la boda al día siguiente se envía, por intermedio de los vecinos más cercanos, la cena a los padrinos. Consiste esta en un conejo y una jarra de vino. Debe devolverse esta llena de vino propio de la casa por el mismo conducto. En esta noche ha de llevar la futura desposada el convite a la guisandera y probar e inspeccionar lo concerniente al banquete nupcial.

Lo primero que tiene lugar el día de la boda es la alborada donde el coplero  luce sus dotes. El tamborilero anuncia la boda.

En este día los protagonistas principales son, como no, el novio y la novia pero también aparecen el mozo el pollo  y la moza la pica. Ambos llevaran en diferentes momentos de los esponsales un ramo.

El mozo el pollo es un hermano, soltero si lo tiene, del novio  y está encargado de llevar el ramo y de ir a la cabeza de la comitiva junto con el tamborilero. Camino de la iglesia la comitiva comienza en la puerta de la casa de la novia a la hora prefijada, desde allí parte a casa del novio donde se engrosa con este y sus familiares para ir después en busca de la novia. Y partir todos juntos ya hacia la iglesia. El ramo que lleva el mozo el pollo es de acebo y va engalanado con cintas, lazos, rosquillas, obleas. De una de sus ramas cuelga un gallo vivo atado por las patas que tras la ceremonia se le da al cura. Al salir de la iglesia los muchachos se tiran a pelar el ramo.

La comitiva una vez a la salida de la iglesia se dirige a llevar a la desposada al hogar de sus nuevos padres para después ir a casa de los padres de la novia para el convite.

Después en el banquete de medio día, en casa de los padres del novio, el mozo el pollo será el encargado de servir las mesas.

El pollo es un símbolo solar y fálico, es el ave de la fecundidad por lo que es un hermano, varón, del novio quién ostenta este símbolo.

La moza la pica es una hermana soltera de la novia, si la tiene  y la representa en la celebración. En el banquete del día de la boda se sitúa entre los recién casados, pero su papel más importante lo representa en el rito de las cuartillas (nombre que alude a los instrumentos de medir el grano, en los que se realiza la ofrenda a los nuevos esposos), que se realiza esa tarde tras el banquete. Las mozas familiares y parientes de los desposados llevan las cuartillas encima de su cabeza encima de un rodete y ataviadas con los trajes serranos. Tienen que mantenerla en equilibrio para que no se les caiga y van a ofrecer el regalo a los novios a la casa de los padres del novio, nuevo hogar de la desposada. En las cuartillas se echaban patas o legumbre, cereales, frejones, cebollas... y para tapar su contenido se cubre con una camisa de hombre, si la moza que la lleva es familiar del novio y con toallas o sábanas si lo es de la novia. Todo el pueblo asiste a este ofertorio y se tiran cubetes (cohetes).

A este ofertorio de presentes a precedido otro , terminado el banquete nupcial se ponen encima de la mesa unas bandejas y cada comensal echa en ella, según lo que le corresponde por etiqueta. A este acto se le llama la espiga. Por la noche tiene otro aspecto, se baila con la desposada y después se le entrega la dádiva.

Cuando terminan las mozas de llevar las cuartillas, van con el tamboril a buscar a la moza la pica que sale de su casa para llevar su cuartilla encima de la cual lleva un ramo pulido, la pica, y se dirige a la casa de la boda en cuyo umbral los muchachos se lo pelan. Tras la cuartilla de la moza la pica va la de la madrina, esta busca tres o cuatro mozas para que la acompañen  y la ayuden a llevar sus cuartillas.

Se vacían las cuartillas en blancas talegas, echas de estopa, llevándose minuciosa cuenta para corresponder en el futuro. La más solemne es la de la moza la pica. El nombre puede provenir de la rosca de pan llamada “pica” que son ofrecidas en Las Candelas a la imagen de la Virgen. Se puede sospechar que antiguamente la moza la pica llevaba una de estas rosquillas en su cuartilla y de ahí la denominación. Concluidas las cuartillas cargan los mozos con las talegas y se trasladan los invitados al hogar del  nuevo matrimonio. Parece ser que la cuartilla de grano tiene que llevarla quién la da  pero no así la de patata o castañas para las que se puede buscar a alguna moza.

Antes tanto el ramo de la moza la pica como del mozo el pollo se colocaban juntos en el balcón  de la casa de la boda con una clara simbología de la unión realizada.

En San Miguel de Robledo se conoce otra tradición parecida pero con alguna variante: La víspera de los esponsales ante la puerta de la casa de la novia se canta el ramo. Lo hacen las mozas y las mujeres y asiste todo el pueblo. El canto tiene lugar tras la cena, ya de noche  y se acompaña con el tamboril, las mujeres además de cantar  huhean (pronunciado con h aspirada) o rechinchean o jijian (como se denomina en otros lugares de Salamanca y Cáceres). Luego se recorren las calles del pueblo cantando y cuando se termina se vuelve a la casa de la novia donde sus familiares dan el convite a las mozas y mujeres cantoras: vino y dulces. A este acto se lleva un ramo engalanado con rosquillas, naranjas, limones, nabos, rodajas de patatas, que los muchachos pelan antes del convite.

 

Carmen Espinel Olanda